La enfermedad

Diagnóstico

Nuestro objetivo

Síndrome de cascanueces 

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Después de recibir el diagnóstico de la enfermedad, lo cual en muchas ocasiones llega tras años peregrinando médicos de varias especialidades, solemos encontrarnos muy perdidos debido al desconocimiento que existe sobre la enfermedad, su evolución y sus  posibles tratamientos por parte de los profesionales de la salud.
Disponemos normalmente de muy poca información a nuestro alcance y en ocasiones de una nula atención eficaz, lo cual añade al problema físico que ya tenemos una gran repercusión psicológica y emocional, que nos dificulta mucho el proceso. 
El Síndrome del Cascanueces afecta de maneras diversas a los diferentes pacientes que lo

​​ ​Asociación del Síndrome Renal del Cascanueces  

Tratamientos y resultados

Enfermedades relacionadas

No somos pacientes psiquiátricos

¿Cómo puedo unirme a la Asociación?

Todas aquellas personas que deseen unirse a la asociación como socias activas pueden enviar un correo electrónico a la dirección de correo indicada en el apartado Contacto. Para ser socio solamente es necesario aportar un informe* donde se refleje que la persona padece la enfermedad y abonar los 10 euros de cuota única anual.
*Dicho informe es tratado según la Ley oficial de protección de datos, y es verificado y eliminado de nuestro registro en el acto. Lo solicitamos únicamente con el fin de poder tener constancia real de que la persona efectivamente padece el Síndrome del Cascanueces.

El síndrome en los niños

En este apartado trataremos el Síndrome del Cascanueces en aquellas ocasiones en las que se presenta durante la etapa de crecimiento, ya sea en niños o en adolescentes, puesto que su proceso puede ser distinto al de una persona adulta que padece el síndrome. 
En los pacientes jóvenes menores de 18 años de edad la primera medida a adoptar es el tratamiento conservador, debido a que se ha observado que con el desarrollo físico aumenta el depósito de tejido graso y fibroso en el origen de la arteria mesentérica superior

 Hasta el año 2016 no existía en nuestro país ningún grupo o asociación al respecto, y las personas que sufríamos el Síndrome del Cascanueces nos encontrábamos muy desamparados en 

Repercusión físico-emocional

La asociación

Ponte en nuestra piel.

El Síndrome del Cascanueces consiste en la compresión o pinzamiento de la vena renal izquierda a su paso por la pinza aorto-mesentérica, la cual está formada por la arteria mesentérica supe

​​​​​​​​La Asociación del síndrome Renal del Cascanueces se constituyó legalmente en el año 2016, nacida al unirnos un grupo de pacientes que padecemos este síndrome y que percibiendo la necesidad

La opción terapéutica  elegida para tratar el Síndrome del Cascanueces en cada paciente dependerá de dos factores, por un lado la gravedad de los síntomas como son la micro o la macro hematuria, la proteinuria, la anemia que puede ser desde leve hasta llegar a requerir transfusiones sanguíneas, y el riesgo de la función renal así como del propio riñón, y por otro la gravedad de los síntomas como son el dolor desde leve a totalmente incapacitante incluso con medicación, y el grado de  limitación para desarrollar su vida con normalidad.

El uso de técnicas de imagen es fundamental para el diagnóstico de la enfermedad, siendo la flebografía una de las pruebas más útiles, ya que permite establecer los gradientes de

Existen enfermedades causadas por el Síndrome del Cascanueces o relacionadas con este, algunas de las cuales nos parece importante mencionar. 
1- El Síndrome de congestión pélvica. 
2- El síndrome de Wilkie o Síndrome de la arteria mesentérica superior .
3- El Síndrome de fatiga crónica.
El Síndrome de congestión pélvica, del que hemos hablado anteriormente y que aunque se

Los trastornos emocionales, que por supuesto también son importantes y merecen atención, no son tangibles en centímetros ni observables mediante un TAC, y mucho menos se aprecian en una flebografía.  Nos parece lamentable  tener que mencionar la diferencia entre estos conceptos tan básicos, pero desafortunadamente seguimos encontrándonos profesionales que “no creen” en el síndrome, como si éste fuese algo abstracto y subjetivo en lugar de algo perfectamente observable y tangible, y lo que prueba más fehacientemente su existencia; medible. También comprendemos perfectamente que un médico no pueda conocer todas las enfermedades que existen, lo único que pedimos es que si un profesional