ES MUY IMPORTANTE que ante un paciente que padece un síndrome compresivo como es el Síndrome de Cascanueces, se tenga en cuenta por parte de los profesionales médicos que es muy frecuente encontrar pacientes que padeciendo un síndrome compresivo, al realizarles las pruebas oportunas, los resultados de las mismas demuestran que padecen mas de uno, motivo por el cual podemos decir que  es común que una persona padezca varios síndromes compresivos a la vez. Resaltamos la importancia de éste dato pues son enfermedades que muy a menudo conviven al mismo tiempo en un mismo paciente puesto que están estrechamente relacionadas, y es necesario que los profesionales de la salud las conozcan y conozcan este dato  para poder identificarlas y poder tratarlas de forma conjunta, no de manera incompleta o de manera aislada. Es imposible reconocer algo que no se conoce aunque se tenga delante de manera evidente, por ello es necesario, en primer lugar, que estas enfermedades dejen de ser tan desconocidas y que los profesionales médicos tengan constancia de su existencia para poder identificarlas, pues de lo contrario es imposible que se avance en este aspecto.

Es necesario que el tratamiento de elección que se decida llevar a cabo tenga en cuenta todas las compresiones existentes para valorarlas todas en conjunto y solucionarlas todas, y todas al mismo tiempo si es necesario. De esa manera se consigue solucionar realmente el problema, acortando tiempos de espera, minimizando las entradas y salidas del paciente a quirófano, las intervenciones innecesarias que generan más problemas, y también  las complicaciones derivadas que surgen de contemplar un proceso global en el que intervienen varias zonas afectadas como si fuera un problema localizado.

​​​​​​​​​​

ENFERMEDADES RELACIONADAS CON EL SÍNDROME DEL CASCANUECES


Cuando una persona sufre el Síndrome del Cascanueces puede desarrollar como consecuencia del mismo o relacionadas con este, algunas enfermedades las cuales nos parece muy importante mencionar. Entre ellas podemos encontrar:​


1- El Síndrome de Congestión Pélvica.

2- El Síndrome de Fatiga Crónica.

3- ​El Síndrome de Wilkie o Síndrome de la Arteria Mesentérica Superior.

​4- El Síndrome de May-Thurner.


1- El Síndrome de congestión pélvica. Hemos hablado de él anteriormente y, aunque también puede estar provocado por otras causas ajenas al Síndrome del Cascanueces, en éste caso se produce como consecuencia del mismo. Esto es debido a que toda la sangre que no puede pasar correctamente por la vena renal izquierda, debido al pinzamiento de la misma a su paso por la pinza aorto mesentérica, se va acumulando en la pelvis, glúteos, muslos y miembros inferiores. Éste hecho produce la formación de varices en todas esas zonas, lo cual genera dolor y molestias de una repercusión y una intensidad variables dependiendo del paciente, pudiendo llegar a ser tremendamente dolorosas y limitantes. En este caso la congestión pélvica es una consecuencia directa del Síndrome del Cascanueces. 

2- El Síndrome de fatiga crónica, Aparece como consecuencia directa del Síndrome Cascanueces cuando este se presenta con mayor intensidad y  sintomatología en el paciente, exista o no Síndrome de congestión pélvica que lo acompañe. Se origina debido a la presencia continuada de todos los procesos que lleva asociados el Síndrome del Cascanueces. Es observable en numerosos pacientes que padecen el Síndrome del Cascanueces y que presentan a su vez síntomas como la fatiga extrema y prolongada que no desaparece con el sueño o el descanso, los dolores articulares, la fiebre durante los picos de más dolor, el dolor de cabeza o la debilidad muscular. 

Respaldamos todos estos datos sobre el Síndrome de fatiga crónica como consecuencia del Síndrome del Cascanueces y aportamos datos totalmente nuevos para muchos profesionales de la medicina, haciendo referencia al estudio del Dr. Thomas Scholbach, experto alemán en síndromes compresivos y referente a nivel mundial en la materia, habiendo tratado cientos de casos en Leipzig, Alemania. En dicho estudio el doctor Scholbach relaciona directamente el Síndrome del Cascanueces con lo que él establece como el “Síndrome de congestión de la línea media” y que engloba síntomas como la migraña, el dolor de cabeza, el dolor de espalda y abdominal y trastornos funcionales de los órganos pélvicos, los cuales se producirían, todos ellos, a causa de la congestión provocada por el pinzamiento de la vena renal izquierda.


“El Síndrome del cascanueces es con mucho el síndrome de compresión vascular más frecuente. Durante los últimos veinte años diagnostiqué y traté a muchos cientos de pacientes. Es básicamente causado y agravado por la marcha humana erguida, bípeda”.


Scholbach presenta la hipótesis de que el dolor y los trastornos funcionales de los órganos situados en la línea media del cuerpo pueden ser causados ​​por una congestión venosa de estos órganos. La causa de su congestión es la participación de estos en la circulación colateral de la vena renal izquierda: columna vertebral, cráneo, cerebro, médula espinal, útero, próstata, ovario o testículo izquierdo, recto de la vejiga urinaria, vagina y uretra.


En su estudio podemos leer que “El  Síndrome del Cascanueces puede conducir a una reducción marcada de la perfusión renal izquierda y obliga a la sangre renal izquierda a pasar por el sitio de compresión venosa a través de abundantes colaterales. Estos colaterales a menudo no son suficientes, sus paredes se estiran y distorsionan y se forman varices con las paredes inflamadas. Estas venas dilatadas son dolorosas, interfieren con la función del órgano normal y demandan más espacio que de costumbre. De esta manera el dolor en los órganos de la línea media y el trastorno funcional de los órganos de la línea media pueden ocurrir. El término "Síndrome de congestión de la línea media" parece apropiado para reflejar la naturaleza integral de este desorden frecuente. La justificación de esta hipótesis se basa en la nueva técnica PixelFlux  de la medición de la perfusión del tejido renal”.
​​


  Enlace a la página web del Dr. Scholbach en la parte inferior


Nota: 

Los pacientes que padecemos un Síndrome del Cascanueces con un pinzamiento de alto grado de la vena renal y altamente sintomático en todas sus facetas, sabemos que este Síndrome de congestión de la línea media explica a la perfección nuestros síntomas, y es lógico pensar que el problema de la vena renal izquierda no afecta solo a la vena renal izquierda, puesto que el cuerpo humano no es un conjunto de piezas aisladas sin relación alguna, si no un gran conjunto de órganos, procesos, funciones y estructuras que funcionan como engranajes, todos ellos estrechamente relacionados.


3- El Síndrome de Wilkie o Síndrome de la Arteria Mesentérica Superior. Si en el Síndrome del Cascanueces encontramos pinzada la vena renal izquierda, en el Síndrome de Wilkie encontramos pinzada la tercera porción del duodeno. El hecho que establece la estrecha relación entre ambos síndromes es que ambas estructuras, tanto la vena renal izquierda como la tercera porción del duodeno, se encuentran pinzadas a su paso por el interior de la pinza aorto-mesentérica, puesto que ambas coinciden en su recorrido atravesando el interior de dicha pinza. Cuando un pinzamiento muy severo ocurre, es posible que ambas estructuras se encuentren comprimidas al mismo tiempo, y es muy importante tener este hecho en cuenta en pacientes que presentan Síndrome del Cascanueces con vómitos de repetición, dolor postprandial (es decir, tras la ingesta de alimentos), desnutrición con pérdida de peso severa, distensión epigástrica, o molestias en el lado derecho que pueden mejorar acostándose sobre el lado izquierdo en posición fetal. Estos son los signos característicos del Síndrome de Wilkie, que son muy diferentes a los producidos por el Síndrome del Cascanueces, el cual no produce vómitos (excepto en las ocasiones en que estos estén provocados, por ejemplo, por una crisis fuerte de dolor).

El Síndrome de Wilkie también es una enfermedad rara, altamente desconocida y altamente infradiagnosticada debido al desconocimiento que existe al respecto, y para su tratamiento existen diferentes opciones terapéuticas muy delicadas y que varían en función de la causa que lo provoca, como son por ejemplo la duodeno-yeyunostomía o la sección del ligamento de Treitz, entre otras. El Síndrome de Wilkie se puede presentar acompañado del Síndrome del Cascanueces o no, aunque en no pocas ocasiones ambos síndromes están presentes al mismo tiempo debido a su estrecha relación y proximidad anatómica.

El Síndrome de Wilkie es un síndrome compresivo que genera mucho dolor y sufrimiento físico y también psicológico a los pacientes que lo padecen, hecho que conocemos bien, pues varios de los miembros de nuestra asociación lo padecen conjuntamente con el síndrome de Cascanueces.


4- El Síndrome de May-Thurner o Síndrome de Cockett. El síndrome de compresión de la vena ilíaca, de May-Thurner o de Cockett es una entidad clínica rara, en la cual la vena ilíaca común izquierda se encuentra comprimida a su paso entre la arteria ilíaca común derecha y la columna. Como consecuencia de la compresión mantenida y del traumatismo causado por la fuerza pulsátil de la arteria sobre la vena, se produce una lesión de la íntima que provoca la formación de membranas o bandas en la luz vascular que dificultan u obstruyen el flujo venoso, lo que puede ocasionar la formación de un trombo. La estrategia terapéutica actual de elección es el tratamiento endovascular con parche venoso y la colocación de endoprótesis o stent, con el objetivo de mejorar el calibre de la luz y permitir un drenaje venoso normal.​​​​