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PRUEBAS Y DIAGNÓSTICO


​El uso de técnicas de imagen es fundamental para el diagnóstico de la enfermedad, siendo la flebografía una de las pruebas más útiles, ya que permite establecer los gradientes de presión exactos entre el tramo proximal y distal de la vena renal izquierda, así como realizar una estudio exhaustivo anatómico de la misma y de las estructuras que la rodean. 


Se debe enfatizar que la primera herramienta diagnóstica debería ser la exploración física.
Si el paciente presenta síntomas de congestión pélvica y hematuria, dolor en el flanco izquierdo con irradiación al área glútea, disconfort pélvico y varices pélvicas en la mujer o varicocele en el varón, éstos constituyen una fuerte base en el diagnóstico. Una ecografía Doppler, una resonancia magnética con contraste o una tomografía axial computerizada suelen ser el siguiente paso diagnóstico, pues todas estas pruebas permiten visualizar la compresión de la vena renal entre la aorta y la arteria mesentérica superior, así como las características del flujo sanguíneo, la distensión de la vena renal izquierda y la evidencia de congestión del sistema renal.

A continuación pasaremos a enumerar y describir las pruebas que pueden ser útiles en el diagnóstico del Síndrome del Cascanueces. 


La resonancia magnética (RMN) y la tomografía computarizada (TAC): Son muy útiles para el diagnóstico de la enfermedad, ya que mediante las reconstrucciones coronales y sagitales permiten el estudio de las relaciones vasculares y el grado de la compresión de la vena renal izquierda.​​

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- La Ecografía Doppler​: Dada su inocuidad, la ecografía Doppler es una herramienta muy útil cuando se sospecha el Síndrome del Cascanueces. Esta técnica permite determinar mediante ultrasonidos el diámetro y la velocidad máxima del flujo sanguíneo en las porciones proximal y distal de la vena renal izquierda, permitiendo identificar cuando la relación distal/proximal se encuentra por encima de los valores normales. En ese caso es diagnóstica de Síndrome del Cascanueces, aunque puede existir un gradiente normal en pacientes con un síndrome de larga evolución que hayan desarrollado una circulación colateral y varices. De esta forma, en fases muy precoces nos podemos encontrar con unavena renal dilatada con hiperpresión, y en fases más avanzadas, una vez que se desarrolla la circulación colateral nos podemos encontrar una vena dilatada con un gradiente normal. Según la revisión realizada por Kurklinsky, la sensibilidad de la ecografía Doppler realizada por un profesional que conoce la enfermedad y sabe lo que busca es de 69-90 %, y la especificidad de 89 -100 %.​


Información muy importante: Es necesario realizar esta prueba con el paciente en posición de Fowler o recostado, puesto que en la posición bípeda natural del ser humano los órganos tienden a caer debido a la gravedad. Cuando esta prueba se realiza con el paciente en decúbito supino, acostado boca arriba sobre su espalda de manera totalmente horizontal, los órganos y estructuras permanecen en reposo debido a esa misma gravedad, y un pinzamiento importante de la vena renal puede pasar inadvertido mediante esta prueba debido a su realización incorrecta por desconocimiento de éste dato.

Fitoz.S y Kurklinsky AK. describieron los cambios del ángulo aorto-mesentérico en decúbito supino y en posición erguida en el Síndrome del Cascanueces. Según este estudio, las medidas del ángulo aorto-mesentérico en decúbito supino y en posición erguida en un paciente con la enfermedad fueron <41° y <21°, respectivamente.


La Flebografía​​: La flebografía es un estudio radiológico que consiste en la introducción de un contraste en el torrente venoso para observar radiológicamente los problemas, malformaciones o trastornos de las venas y de sus válvulas. Se trata de una técnica diagnóstica muy útil para el diagnóstico de enfermedades venosas, y la prueba que aporta el diagnóstico definitivo del Síndrome del Cascanueces. Actualmente, con el desarrollo de la ecografía, sus indicaciones se han visto más limitadas, pero sigue siendo de utilidad en aquellos casos en los que la ecografía Doppler u otras pruebas no son concluyentes  o suficientes. También es de utilidad cuando es necesario estudiar la circulación venosa pélvica, varices pélvicas, o en el diagnóstico de certeza de la trombosis venosa profunda. La flebografía constituye la técnica gold standard por su capacidad para medir los gradientes de presión, pero es una técnica invasiva no exenta de riegos que requiere ingreso hospitalario, por ese motivo se realizan otras en primer lugar.​


Información muy importante: En este punto es muy importante añadir que para realizar una flebografía ante la sospecha de que el paciente sufra Síndrome de Cascanueces y/o Síndrome de Congestión Pélvica, es necesario administrar una sedación que le minimice el dolor durante la prueba. Puesto que es necesaria la colaboración de éste en la maniobra de Valsalva, se realiza con el paciente consciente y despierto, pero es muy importante tener en cuenta que sin la correcta administración de análgésicos más o menos fuertes o una sedación ligera, es una prueba muy dolorosa, y no hay necesidad de añadir más dolor al ya existente pudiendo evitarlo con algo tan simple. Consideramos esta información muy importante, y un dato de obligado conocimiento por parte de los profesionales médicos.  

Una vez realizadas las pruebas diagnósticas necesarias que concluyan que el paciente sufre, efectivamente, el Síndrome del Cascanueces, se debe pasar a valorar, por parte del equipo médico que lleve el caso, cuál es la mejor opción de tratamiento indicada para esa persona en particular. pues no hay un tratamiento standard que sea la solución universal para todos los pacientes que padecen el síndrome, ya que cada uno presenta sus particularidades y existen varios grados de pinzamiento, sintomatología y morbilidad.

En el siguiente apartado pasaremos a enumerar cuáles son los tratamientos existentes para tratar la enfermedad, así como las particularidades de cada uno de ellos.